Liudmila: pacto de amor con la poesía
Maria
Isabel Abeledo Mena
La espirituana Liudmila Quincoses Clavelo, confiesa con plena
seguridad que la poesía está tan ligada a ella, que no puede definir el
momento preciso en que surgió su primer verso, siente que desde siempre
ha estado en su vida.
En el año 1994, con solo 19 años, la joven se hizo acreedora del Premio
Fundación de la Ciudad de Santa Clara y desde entonces su quehacer
literario comenzó a aparecer en importantes publicaciones de Cuba y
otros países.
Su rico mundo interior, el misticismo de sus creaciones, constituyen
sello distintivo de la poesía de Liudmila, que aparece en diversas
antologías y en libros como Plaza de Jesús, hermoso canto a la añeja
villa espirituana, llena de encantos y leyendas…Veo la mano aquella que
me señalaba la plaza, como un deslumbramiento…Escucho la campana que no
existe…
Así uno y otro poema, narraciones, cartas son un constante crear y
recrear los sitios de la ciudad, esa que por siempre acompaña a Liudmila
en cada amanecer, en los atardeceres, en sus viajes por las más diversas
naciones, en disímiles lugares de Cuba.
Es un amor íntimo, que se percibe constantemente en sus creaciones, que
han traspasado los ámbitos de su querido
Sancti Spíritus y aparecen en múltiples antologías en Cuba, Estados
Unidos, México, España, Italia y Alemania y otros países.
Entre los premios otorgados a la poetisa pueden citarse el Dador del
Instituto Cubano del Libro, 1996, el de poesía La Gaceta de Cuba, 1997,
Premio del Frente de Afirmación Hispanista, México D.F 1998 y Pinos
Nuevos, Letras Cubanas 2001.
En el año dos mil dos recibió el Premio Absoluto en el tercer concurso
internacional Nosside Caribe, convocado por el Instituto Cubano del
Libro de conjunto con el Centro de Estudios Bosio y las embajadas de
Italia en Cuba y de Cuba en Italia.
La Escribanía Dollz, proyecto cultural fundado por la intelectual
espirituana y que desarrolla en su propio hogar, de conjunto con su
esposo el escultor y pintor Julio Neira, constituye sitio peculiar donde
se conjugan la poesía, la narrativa y las artes plásticas.
Miembro de la
Unión de Escritores y Artistas de Cuba , (
UNEAC ) y de la Asociación Hermanos Saíz, Liudmila Quincoses con
apenas treinta años de edad, cuenta con una obra reconocida en Cuba y
múltiples naciones.
La joven escritora siente especial predilección por las cartas de amor,
esas que nacen en la Escribanía Dollz, a donde acuden personas de
disímiles lugares para solicitar una misiva para el ser amado.
Rodeada de libros, esculturas y pinturas en su casa de la calle Maceo No
1 de la ciudad espirituana, la poetisa y narradora no cesa en su
quehacer y los versos nacen en la longeva vivienda, donde junto a su
mamá, su esposo y su pequeña hija Marta Inés, la poetisa transita a
diario los caminos de la creación.
En este 21 de marzo, declarado por la
UNESCO Día Mundial de la poesía, resulta de especial privilegio un
acercamiento a la espirituana Liudmila Quincoses, mujer sensible,
amorosa, comprometida con su tiempo, que entrega en sus versos su
infinito mundo interior, su verdad y su ternura…
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