Sancti Spíritus, la ciudad de los puentes de barro
Rafael Daniel
Aunque
no existe esa denominación oficial para Sancti Spíritus, me atrevo a
asegurar que no hay otra ciudad en Cuba con tantos puentes de barro como en
la cuarta villa fundada por los conquistadores españoles a mediados de 1514.
Su obra de ingeniería más famosa, es el puente sobre el río Yayabo, uno de
los tres símbolos arquitectónicos con mayor prominencia, junto a la Iglesia
Mayor y el Teatro Principal, trilogía captada en un solo “clic” de cámara,
por estar ubicada en la misma zona del Centro Urbano Histórico de la capital
de la provincia de igual nombre.
Este viaducto de cinco arcos, está compuesto por centenares de miles de
ladrillos de barro, material muy abundante, tanto en esta zona como en
Trinidad, tercera villa cubana establecida al sur de Sancti Spíritus.
El puente Yayabo se terminó en la primera mitad del siglo XIX y fue
declarado Monumento Público el 28 de febrero de 1935. Sesenta años después
fue proclamado Monumento Nacional.
En ocasión del Aniversario 490 de la legendaria ciudad fue remozada, aunque
su estructura de arcilla unida con cal y arena, ha soportado impecable el
paso del tiempo pues fue concebido para peatones y vehículos de tracción
animal, sin embargo, ha sido capaz de soportar sobre sus “hombros” los más
pesados medios de transporte, lo que se ha regulado para su protección
patrimonial, después de la vía de circunvalación que ha aliviado el tránsito
dentro de la ciudad.
La historia de este puente merece un próximo trabajo aparte.
PUENTE
DEL CAMINO DEL PRINCIPE Y OTROS…
Al final de la actual calle de Agramonte se encuentra el puente del
Príncipe, construcción integrada por un amplio y único arco, formado por
decenas de miles de ladrillos de arcilla y similar composición al del
Yayabo. Fue terminado unos años después.
Debe su nombre a que está ubicado en el antiguo camino hacia la ciudad de
Puerto Príncipe, hoy Camagüey, única vía hacia el Oriente cubano antes de
existir la Carretera Central.
También fue reconstruido en ocasión del Aniversario 490 de Sancti Spíritus,
pues estaba semidestruido por uno de sus cabezales debido a daños
ocasionados por torrenciales lluvias hace varios años. Según la historiadora
María Antonia Jiménez, inicialmente se utilizaron en su ejecución más de 75
mil ladrillos.
No obstante su importancia como obra patrimonial no ha sido declarado ni tan
siquiera como Monumento Local, lo que debe se analizado por las autoridades
competentes, pues por su valor histórico se puede ubicar a la par de otras
construcciones coloniales que sí lo son.
Sancti Spíritus cuenta también con otros dos puentes de barro en su entorno
urbano colonial, que si bien es cierto no tienen la magnitud de los
mencionados anteriormente, son vitales para el trasiego de sus habitantes,
al estar ubicado en las calles de Sobral y San Cristóbal, dos de las
arterias más concurridas dentro de la villa.
Al igual que el del Príncipe, aunque en menor escala, están ambos compuestos
por estructura de un solo arco, integrado por miles de ladrillos.
Tanto los constructores de estos dos viaductos, como los del puente Yayabo o
el del Príncipe, sobre el arroyo Los Caimitos, nunca pudieron imaginar que
esas obras de ingeniería trascendieran con vida útil el tiempo y llegaran
hasta nuestro días con envidiable lozanía para identificar a la cuarta villa
como la Ciudad de los Puentes de Barro.
Tomado de www.centrovision.cu
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