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Datos generales |
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Los palmeros tienen merecida fama de ser
expertos agricultores, no sólo en su tierra sino fuera de ella. |
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Población: 80 mil hab |
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Extensión: 706 km2 |
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Densidad población: 113 hab/km2 |
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Hermanada con:
Prov. Sancti Spíritus
desde 4 de enero 1994 |
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La Palma
En la parte
Noroccidental del archipiélago de las Canarias, se encuentra la isla de la
Palma, también conocida como la isla bonita o isla Verde, por sus
exuberantes bosques y extraordinarias bellezas naturales.
Tiene una superficie de 706 kilómetros cuadrados y una
población de 80.000 habitantes, repartidos en 14 municipios.
Se dan en esta isla unas alturas considerables para un
perímetro tan corto. Su altura máxima es el Roque de los Muchachos con 2.426
m., aunque toda la cordillera central de la isla sobrepasa los 2.000 metros.
La distancia desde Tenerife es de 85 kilómetros, mientras
que desde la Península (Cádiz) es de 1.440 kilómetros.
Como el resto de las Canarias, es de origen volcánico,
distinguiéndose de todas las demás por el verdor de sus montes y la
abundancia de agua, siendo La Palma la única isla canaria que tiene arroyos
o pequeños ríos.
Historia
La conquista de La Palma para España comienza el 29 de
Septiembre de 1492 con el desembarco en las playas de Tazacorte de las
tropas comandadas por el adelantado Alonso Fernández de Lugo, terminando la
misma el 3 de Mayo del año siguiente.
Los primitivos pobladores llamaban a su isla Benaohare y
estaba dividida en 12 cantones o señoríos que gobernaban otros tantos
señores. El último rey palmero en someterse a los invasores fue el indómito
Tanausú, que gobernaba el reino de Aceró (Caldera de Taburiente).
Tras los fallidos intentos de los castellanos de adentrarse
en la Caldera para reducirle, Fernández de Lugo mandó a un tal Juan de
Palma, pariente de Tanausú ya cristianizado, para convencer a este de que
saliera por el paso de Adamacansis para hacer un pacto de caballeros. Así lo
hizo Tanausú fiel a su palabra de caballero, y fue capturado en una
emboscada en el lugar conocido hoy como El Riachuelo, en las proximidades de
La Cumbrecita.
Una vez concluido la conquista, con la incorporación de la
isla de La Palma a la corona de Castilla, comienzan a llegar a ella,
castellanos, mallorquines, catalanes, portugueses, italianos, flamencos etc.
atraídos por las riquezas de esta tierra. Todas estas gentes y los pocos
indígenas que seguramente quedaron, forman el tronco de la población palmera
actual.
Ya en el siglo XVI la isla adquiere una notable pujanza,
los trapiches o ingenios azucareros tienen una gran actividad. También se
exportaban notables cantidades de vino Malvasía, miel y otros productos. Se
instalan los primeros astilleros y el puerto de Santa Cruz de La Palma
desarrolla una intensa actividad comercial, con enlaces marítimos a Europa y
América.
Esta prosperidad de la isla atrae a famosos piratas y
corsarios de la época, como el francés Jambe de Bois (Pata de Palo), que en
1553 saqueó e incendió Santa Cruz de La Palma, destruyendo importantes
monumentos y archivos de la ciudad.
En pleno siglo XVIII el puerto de Santa Cruz es considerado
el tercero del imperio, después de Amberes y Sevilla. De él son despachados
buques para América y en la capital palmera se crea el primer juzgado de
Indias.
Mención especial merece la construcción naval favorecida
por la abundancia de madera en los bosques de la isla. A poco de la
conquista se instalaron los primeros astilleros, que mantuvieron una gran
actividad hasta los años 40 de este siglo. De ellos salieron valerosos
veleros como La Amistad, San Miguel Nivaria, Rosa del Turia, Ninfa de los
Mares, La Fama, El Triunfo, La Verdad etc.
De todos ellos hay que destacar a La Verdad, admirado en
todos los puertos de Europa y América que visitaba. Fue construido por Don
Sebastián Arocena en 1873, tenía 40 metros de eslora y cargaba 700
toneladas. Se dice que en sus numerosos viajes a Cuba llevó hasta 400
pasajeros más la tripulación y llegó a hacer el viaje La Palma - Cuba en
solo 18 días, lo cual era un acontecimiento de la época. En 1899 se terminó
la vida de este popular velero, naufragando en las islas Bermudas.
En el siglo XIX se introduce en la isla el cultivo de la
cochinilla (parásito de las tuneras) para hacer tintes, que vino a
significar una importante fuente de ingresos para los campesinos.
También resurge de nuevo la caña de azúcar, que se había
abandonado y se traen las primeras plataneras. Ya en pleno siglo XX se
extiende de tal forma el cultivo del plátano que en la actualidad es la base
primordial de la economía palmera, con unas exportaciones superiores a los
130 millones de kilos.
Otros complementos a la economía insular son, la ganadería
caprina, la pequeña industria tabaquera, el vino, el cultivo del aguacate y
una joven industria turística.
Hay que resaltar la labor del agricultor palmero, que con
un esfuerzo sobrehumano ha puesto en regadío fértiles tierras, donde antes
habían solo campos de lava estériles, buscando el agua en las entrañas de la
isla y transportando la tierra desde lejanos lugares.
Tienen los palmeros merecida fama de ser expertos
agricultores, no sólo en su tierra sino fuera de ella, donde el emigrante
isleño ha dejado huellas palpables de su paso.
Clima
El clima es muy variable, según la zona en que uno se
encuentre, teniendo en cuenta que estamos en una isla con alturas superiores
a los 2.000 metros sobre el nivel del mar, y dos zonas bien diferenciadas:
La parte nordeste favorecida por los vientos alisios cargados de humedad y
la sudoeste mucho más seca y soleada. En toda la franja costera hasta la
cota de los 200 metros hay una temperatura media de 20 grados.
Una vez superemos esta altura, en invierno, el termómetro
desciende según vayamos subiendo, hasta llegar incluso a 0 grados en las
partes altas de la isla. En verano, las temperaturas en las zonas altas
alcanzan con facilidad más de 30 grados.
Pluviometría
Es la isla más favorecida por las lluvias, debido a su
peculiar relieve, las borrascas atlánticas le afectan con frecuencia. Por
otra parte, toda la franja nororiental se ve afectada frecuentemente por los
alisios, que forman el mar de nubes, produciendo con ello la llamada "lluvia
horizontal" -al contacto de estas con los árboles, lluvia en forma de goteo
de gran importancia para los acuíferos.
En cuanto a datos pluviométricos, la franja costera del
sudoeste es la menos lluviosa con 350 litros anuales por metro cuadrado, en
medianías sobre los 500 litros y en zonas medias altas se sobrepasan los
mil litros por metro cuadrado al año.
Manantiales
En La Palma estén los principales manantiales de Canarias y
donde existen los únicos arroyos de aguas transparentes. Los de la Caldera
de Taburiente y Marcos y Corderos en los Sauces son los más importantes, así
como los del barranco del Río en Santa Cruz de La Palma. Desde la conquista,
-estas aguas de nacientes fueron aprovechadas como fuente de energía para
los trapiches azucareros y los molinos de gofio.
Flora y vegetación
A pesar de la mano depredadora del hombre desde la
conquista, la isla conserva aún importantes vestigios de vegetación. Los más
importantes son los bosques de Laurisilva del norte, como El Cubo de La
Galga y El Canal. Los Tilos están declarados como reserva de Biosfera y
protegidos por la UNESCO.
También el pino Canario puebla gran parte de la isla y
desde hace años está prohibida su explotación, por lo que esta especie, que
vive incluso en terrenos muy pobres, se está extendiendo a tierras que le
fueron usurpadas en otra ‚poca. Según el botánico palmero, Arnoldo Santos,
la flora endémica de esta isla está compuesta por 70 especies, otras 104 son
endemísmos canarios y 33 macaronésicos. El resto hasta llegar a 774 especies
son introducidas o espontáneas.
Del legendario y famoso Drago, endemismo de la Macaronesia,
quedan en la Palma una notable cantidad, la más importante de Canarias.
Pueden verse bellos ejemplares de este singular árbol en las Breñas,
Garafía, Punta Gorda ... Pero los montículos más interesantes están en La
Tosca (Barlovento) y en Butacas (Las Tricias).
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