|
En Sancti Spíritus nos han entregado el
corazón
Rafael Daniel
 |
|
“Para nosotros la Revolución Cubana representa el
camino de la esperanza”, asegura Gerardo. |
Lagos de Moreno es una hermosa ciudad ubicada en el estado
de Jalisco, México. Fue fundada en 1563 con el nombre de Villa de Santa
María del Lago y siglos después tomo el apellido de Pedro Moreno, héroe de
la Independencia de México y es conocida como Ciudad de hombres ilustres.
Muchas de sus simbólicas edificaciones son similares a las
de Sancti Spíritus, capital de la provincia del mismo
nombre, al centro de la mayor de Las Antillas, simbólicamente hermanada con
Lagos de Moreno.
Desde allí llegó un grupo de mexicanos con el fin de traer
su mensaje solidario a Cuba y entre ellos el matrimonio integrado por
Gerardo González –quién viajó al frente de la comitiva- y su esposa Claudia
Gamiño, jóvenes profesores de la Universidad de Guadalajara y muy
identificados con nuestro proyecto social.
“Para nosotros la Revolución Cubana representa el camino de
la esperanza, de un mundo mejor, de un mundo diferente y que ustedes han
demostrado que sí es posible”, precisa Gerardo y Claudia añade: “La verdad
sobre Cuba está muy falseada. Si todos los latinoamericanos conocieran la
realidad de este país, hace mucho tiempo que la historia sería otra”.
Ambos recuerdan su participación durante el recibimiento a
Felipe Pérez Roque en el auditorio “Salvador Allende” del recinto
universitario, al que abarrotaron miles de personas y cómo muchas más se
quedaron fuera de la instalación, después de participar en una marcha de
solidaridad durante la Cumbre de Guadalajara.
“Se hubieran podio llenar muchos auditorios como ese.
Nosotros pensábamos que iba a estar Fidel, después supimos que no iba a
asistir, pero le dimos un recibimiento apoteósico al canciller cubano, hasta
con Mariachis y todo. El nos hablo de la historia de Cuba, de las
vicisitudes, de los avatares de su pueblo, de su capacidad para resistir”,
señala Gerardo “. 
“Cuando estaba próximo a concluir ¡lo inesperado! entró
una llamada de Fidel Castro. Imagínate como nos sentimos todos cuando
conocimos que él estaba ahí, muy cerca, del otro lado del teléfono. El
auditorio vibró ante una gran ovación, de consignas y de vivas a Fidel.
Esta es una anécdota que quedará para la historia”, abunda Claudia.
Tanto uno como el otro, pareja desde hace diez años en la
vida, en las ideas y en la lucha, ¿ por qué no?, conversan apasionadamente
sobre Cuba, portadores, según expresan, del sentimiento del pueblo mexicano:
“Nos atan muchos lazos históricos que no se pueden resquebrajar tan
fácilmente, desde los mismos inicios de la conquista hasta hoy. Con hombres
tan afines en las ideas como José Martí y Benito Juárez, Lázaro Cárdenas y
Fidel”.
Ponen el corazón en cada palabra. Es como si todos los
adjetivos para calificar a la Revolución Cubana no expresaran cabalmente
todo su significado: “Cuba es uno de los ejemplos más dignos y tras él vamos
también muchos de los mexicanos, al erigirse como paradigma de los sueños
latinoamericanos”.
Gerardo nos cuenta de los inicios de su atracción por Cuba,
siendo aún estudiante universitario y Claudia precisa que frente a la
desinformación mediática sobre Cuba “…yo pongo mi granito de arena como
profesora, proporcionándole a los alumnos otro tipo de información a la que
se divulga cotidianamente sobre la revolución. Les trasmito a ellos la
realidad que nada tiene que ver con la que difunden la inmensa mayoría de
los medios de comunicación en el mundo”
Gerardo es también pintor y durante su estancia en Sancti
Spíritus intercambió, junto a su comitiva, con destacadas personalidades de
la cultura y con parte de su hospitalario pueblo, pues no se alojaron en
hoteles, dónde a veces se ven las cosas un tanto lejos, si no en las casas
de espirituanos y compartieron con ellos, desde adentro, su cotidiano
quehacer, “ …con escasez material, pero ricos en firmeza, voluntad,
resistencia y valor de principios ante las agresiones gringas”.
Ambos precisan que se han sentido en Sancti Spíritus como
en su propia casa pues “…aquí hemos tenido experiencias muy intensas, a toda
hora, en todo momento. Hemos conocido de cerca a pintores, escritores,
músicos, dirigentes, al pueblo y en todos los casos nos han entregado el
corazón ¿qué más se puede pedir? Todo esto nos obliga a volver para
inyectarnos una nueva dosis de vida”
|