Marisela Hernández García
(Trabajo periodístico dedicado
Tomás Álvarez de los Ríos, antes de su fallecimiento en
noviembre de 2008 a los 90 años de edad)
CONSEJOS VENDO Y PARA MI NO TENGO...
VECINA, BOCINA ...
CADA GUSTO CUESTA UN SUSTO...
EL QUE CON LOBOS ANDA, A AULLAR
APRENDE...
AMOR LOCO, YO POR VOS, Y VOS POR OTRO...
EL QUE QUIERE SABER QUE COMPRE UN VIEJO
..
Directamente al universo de la
reflexión penetra el visitante cuando palabras sentenciosas
como estas lo reciben en forma de ráfagas expresivas,
atesoradas en las paredes de la casa del escritor Tomás
Álvarez de los Ríos, devenida único museo de refranes del
mundo.
Ese ingenioso hombre, con la colaboración de
otros cubanos y extranjeros, llevó a este lugar unos cinco mil
proverbios y frases, impresos sobre ladrillos "a
vista", que caracterizan el exterior del inmueble,
ubicado en las afueras de la ciudad de Sancti Spíritus, en el
centro de Cuba.
La construcción sobresale por su tejado,
casi al nivel de la carretera. Por eso, quien entre allí
emprenderá algo así como una bajada al techo y un viaje al
mundo de la sabiduría popular protagonizado por Tomás, quien
gusta de entremezclar recuerdos con preceptos y otras
expresiones.
CON TANTOS PALOS QUE
TE DIO LA VIDAY AÚN NO TE CANSAS DE DECIR TE QUIERO
"Impresionante ese verso de Fayad
Jamís, artista traído desde muy niño por su familia para mi
natal poblado de Guayos. ¡Qué hombre! y un gran amigo, igual
que lo fueron Nicolás Guillén, Raúl Ferrer, José Soler,
Félix Pita...
"A este último lo recuerdo ahora cuando
una vez me dijo: --Tomás, estoy preocupado, me hicieron 500
afiches, varias publicaciones y un homenaje, seguro que me queda
poco de vida, y así fue, falleció 42 días después de aquella
conversación... También murieron el historiador Rogelio
Concepción, el trovador
Rafael Rodríguez y el escritor Tomás Alvarez de los Ríos...
¡Ah, no!, ese todavía está vivo.
"No te preocupes, que esa es una de mis
bromas, y te lo digo por los más recientes reconocimientos
recibidos, entre ellos esta entrevista, especial por ser tan
familiar".
¡GUAJIRO, QUE
OCURRENCIA LA TUYA!
"Así me nombraban aquellos viejos
amigos, quizás por mi origen humilde. Nací el 28 de julio de
1918 y sólo pude estudiar hasta el cuarto grado; debía ayudar
a papá, que trabajaba en cualquier cosa. Yo empecé en el corte
de caña para el antiguo central La Vega, hoy Reemberto Abad
Alemán, y allí conocí a Jesús Menéndez, quien en la década
de los años 20 hizo algunas zafras en Guayos.
"También fui herrero, despalillador de
tabaco y luego lector de tabaquería... Este oficio me ayudó a
adquirir cultura, y pude ser redactor de distintas publicaciones
locales, como La Escoba y Adelante.
"En esa etapa me vinculé al Movimiento
Revolucionario 26 de Julio, bajo las órdenes del Comandante
Faustino Pérez. Por tal actividad estuve preso tres veces, y
cuando la persecución creció en 1958 tuve que exiliarme en
Venezuela. Al triunfo de la Revolución cubana regresé al
terruño, donde integré las primeras
organizaciones creadas en ese entonces para defender los
intereses del pueblo.
"En 1963 me seleccionaron para estudiar
en una escuela del Partido en Santa Clara, ciudad donde
participé además en la fundación del periódico Vanguardia,
de la entonces provincia villareña, en el cual trabajé como
reportero y luego formé el Consejo de Cultura en las montañas
del Escambray; además, me dediqué al rescate de piezas
patrimoniales.
"Constituí también la delegación
provincial espirituana de la Unión de Escritores y Artistas de
Cuba y la presidí durante ocho años, hasta que en 1984 cesé
en esa función y me dediqué a escribir mis novelas Las
Farfanes, Los triángulos del amor, Candelaria, Esos carreteros
y Diálogo entre la palma real y la ceiba".
DICEN QUE PARA ENERO, VAMOS A SER
FELICES,
QUE HABRA ÑATOS CON NARICES
Y POBRES CON DINERO
"Antes de enero de 1959 viví muchos
momentos malos... Siendo niño me botaron de un acto martiano
porque no tenía zapatos... Un día viré una vasija con sangre
de res que buscaba en el matadero; era el alimento de la
familia, luego de echarle sal y limón... No olvido la cara
triste de papá al decirme."Hijo,
nos quedamos sin comida", era la sangre de la última vaca
sacrificada aquella mañana.
"Luego del triunfo de la Revolución, la
emoción más intensa fue que el Comandante Fidel me invitara a
viajar a Venezuela, y espero una alegría mayor, que él visite
mi casa, como le pedí".
SIEMBRA BUENAS OBRAS Y COGERAS FRUTOS
DE SOBRA
"Además del molino de viento en el patio, un
trapiche de caña y otras piezas campesinas, esta casa que me
hizo la Revolución tiene el conocimiento de la gente en sus
paredes, donde puedes encontrar ese último refrán, porque
recordé a un joven quien recientemente me dijo: --Gracias,
Tomás, porque por usted
estudié y tengo una profesión.
"El se refería a mi insistencia para
que nadie faltara a clases, yo era presidente del consejo de
padres de una escuela en Guayos, a la cual doné casi cinco mil
pesos del premio recibido por la publicación de Las farfanes.
Con ese dinero se construyó un centro escolar mejor, donde se
colocó un busto de José Martí, hecho por la escultora Telvia
Marín y situado en el lugar donde en 1953 yo había puesto uno
que fue destrozado por la
policía batistiana.
"Nunca olvidaré el agradecimiento de aquel
muchacho, ¿con qué pagar emociones como esas?".
LA FELICIDAD ES UN ESTADO MARAVILLOSO,
CUANTO MÁS SE DA, MÁS LE QUEDA A UNO
"Unos 50 años he compartido con mi
esposa Esperanza, ella ha sido fe, amor, amparo en la soledad y
en el ocaso de la vida. Nuestra familia es pequeña, no tuvimos
hijos, murió mi único hermano carnal; aunque tengo otra
hermana, Alicia Crespo, una destacada dirigente espirituana, con
la cual he estado durante años cumpliendo tareas del Parlamento
local.
"¿Otros amores? La naturaleza, quiero
mucho a las plantas, por eso lloré cuando el huracán Michelle
derrumbó un ejemplar de mi colección de palmas reales.
"¿Aspiraciones? Tener un busto de
Simón Bolívar para colocarlo junto al de Martí y Abraham
Lincoln, este último me lo trajo una delegación norteamericana
que visitó la casa.
"También aspiro a continuar activo como
delegado a la Asamblea Provincial del Poder Popular, para en ese
nivel hacer mis planteamientos.
"No soy como las aves que se esconden
para morir, tampoco me aíslo, porque eso es lo peor para un
hombre viejo y, además, porque todavía tengo mucho por hacer,
aunque creo que "al tipo le queda poco oxígeno".
"Esa es otra jarana, amiga, y, como tu
comprenderás, me gustan mucho los refranes, hasta Fidel se
interesó por ellos y se publicaron en un libro. Conocer esas
expresiones es conveniente, aligera los teques y ayuda al
"Corazón apasionado que quiere ser aconsejado",
aunque "Amar y saber , todo junto no puede ser".